El aeromozo (?) era un chileno muy simpático. Su latiguillo para indagar la preferencia de cada pasajero a la hora de comer era un: QUE LE OFREZCO para la cena ?
Al llegar a nuestro lado, cual película clase B del impresentable Enrique Carreras, recibió de unas viejas una inesperada respuesta:
- Si para nosotras EL QUESO.
- El queso... ???
- Si, el queso. EL QUESO FRESCO.
Las carcajadas fueron tales que nos permitieron entrar en conversación con Mark, nuestro compañero de asiento que que terminó siendo un alemán de Koln.
Pero si el tipo es más Alemán que Jurgen Klinsmann y Hans Peter Briegel juntos, qué carajo entiende, de qué se ríe...?
Aunque suene también a película de Enrique Carreras, el hombre esta casado con una chica mendocina, y digamos que habla un más que respetuoso castellano.
Mark resultó ser todo un personaje. Periodista, fanático del fútbol, conocedor de la política local y teutona y.... cercano a los K. Interesante título para un largometraje: "El alemán. Una historia nacional y popular...." Solo esperemos que no la filme Enrique Carreras....
Maridaje entre halago y sorpresa, no terminaba de comprender qué motivaba a 2 argentinos para hacer turismo en Colonia. Su emoción era tal que nos propuso juntarnos a comer y hacernos de guía turístico por su Colonia natal. Lamentablemente no coincidían nuestros horarios, eran solo unas pocas horas por Koln. Mark, no faltará oportunidad.
| El Mercurio, Vivi y Mark en la fila 17 del Airbus Dream Liner de LAN |
Nos despedimos de nuestro nuevo amigo y bajamos en el aeropuerto Adolfo Suarez. Para los parroquianos, Barajas.
Señores, todos de pie.
Por dios, que aeropuerto !!! No me vengan con JFK, Miami, Frankfurt o Charles de Gaulle.... Esto es otra cosa. Una verdadera obra de arte en la que, además y ya que estamos, cada tanto aterrizan y despegan aviones. Inaugurado en 2006, se destaca su techo ondulado revestido en madera. Los colores ? Un variopinto en degradé que arranca en un azul profundo y llega hasta un ocre inolvidable.
El responsable ? El arquitecto británico Richard Rogers.
| Aeropuerto de Barajas, juega en primera. Vivi también. |
Tomamos nuevamente el Airbus Dream Liner (hermoso avión), volvimos a sentarnos en nuestros 17 b-c, pero a nuestro lado ya no estaba Mark. Su lugar estaba ocupado por una chica de unos 25 años, también alemana, también hispanoparlante.
Nos perseguía la vieja alianza teutonica-castiza (?)
En este caso, motivaba su conocimiento del idioma el haber hecho voluntariados varios por América Latina, este ultimo en Argentina y Bolivia. Algo así como venir a conocer a los Indios, pero no por documentales o material bibliográfico. En primera persona.
La flaca hablaba Castellano mucho mejor que Mark, y si me descuido mejor incluso que Vivi y yo juntos.
El viaje Santiago-Frankfurt, ademas de depositarnos en tierras Europeas, sirvió como amuleto para comenzar a exorcizarnos de viejos y nunca bienvenidos prejuicios. Reconozco que como trabajo de campo, como aproximación experimental o tan solo como relevamiento etnográfico, mis dos casos son una muestra más que pobre, carente de todo rigor científico.
Pero como no intento con esto elaborar ningún "paper" para presentar en un foro académico, me importa un carajo incumplir con los postulados básicos del conocimiento científico y descerrajo mi teoría a quien desee escucharla:
La actual sociedad alemana, Mark y (???) son una pequeña pero a la vez contundente evidencia, poco tiene que ver con aquella que hace 80 años mostró su cara más perversa y miserable.
Progresistas, democráticos, cálidos, amables y sensibles. Las antípodas del estereotipo alemán. Nuestros nuevos amigos, ellos quizás nunca lo sepan, nos dieron una verdadera lección que no olvidaremos pronto.
O por lo menos hasta que un nuevo señor retacón y pintor de acuarelas escuche otra vez la Cabalgata de Las Valkirias, le den unas ganas irrefrenables de invadir Polonia y un pueblo culto, formado y progresista lo siga sin cuestionarse nada.....
Esperemos que no ocurra.
Pero ademas de toda esta lata, por detrás hubo un viaje a Europa. Llegamos a Frankfurt. En este aeropuerto no habia nada de belleza, pero si un tamaño de temer.
Basta con explicar que se trata de la base operativa de Lufthansa y el tercer aeropuerto de Europa, solo detras de Heathrow y Charles de Gaulle. Chupate esa mandarina !
Llegamos al counter de Hertz. Y ahora en qué hablamos, qué decimos, cómo hacemos que este Germano nos tenga algún retazo de piedad ?? Pero otra vez la mundialmente conocida cordialidad alemana hace su estelar aparición. Todo perfecto, todo explicado, toda la voluntad para entender y ser entendido.
Le pedimos cambiar el lugar de devolución del auto. Si, por supuesto !!
No era que los alemanes eran estructurados y fríos ???
LLegamos a Koln. Es tarde y estamos muy cansados. Manejamos unos 300 km. Comemos algo en un Mc Donalds. El hotel es en un suburbio, muy lindo y prolijo.
Manana sera otro dia.
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