jueves, 10 de abril de 2014

KOLN Y LOS PRIMEROS PASOS EN EUROPA CENTRAL

Nos despertamos en el hotel Friends Koln de Koln. A la noche estábamos tan cansados que no terminamos de apreciar lo que se presentaría diafanamente ante nosotros al día siguiente: un hermoso pueblito de casa bajas con amplios jardines y un moderno y minimalista hotel boutique.

Hotel Boutique Friends Koln, cerca de Leverkusen


En la puerta del hotel para el 152. Pero este es otro. No es la bañadera que hace el clásico Olivos - La Boca con escala en Parque Lezama. Este hace Porz Markt - Bayerwerk SBahn. Y la escala es en Höhenberg Frankfurter Strasse.
No me jodan, no es lo mismo. Yo extraño El Tandilense SA, con la palanca que se ilumina cuando frena y los dados de peluche colgando del retrovisor. 
Pienso y pienso y no termino de saber qué, pero además del tuneo descripto, a este bondi alemán le falta algo. Ya lo voy a sacar.

Pero en Alemania no hay espacio para románticos. Las consignas porteñamente fileteadas se reemplazan por eficientes carteles led que indican, por ejemplo, a qué hora exacta pasará el colectivo. Falta 1 minuto y del bondi ni noticias. A papa mono con bananas verdes.... Chivaaaa, los cagué. No llegó en horario. Vino con 1 minuto de demora. Tomaaaa. Ya no se puede confiar en nadie, ni siquiera en los alemanes....

Nos subimos al Ford Fiesta azul y rumbeamos para el centro de Colonia. Cruzamos el Rin y a lo lejos emerge el perfil de la ciudad, dominado por la interminable (en todo sentido) Catedral de Koln, los más de 400 mts del puente de Hohenzollern, el azul eléctrico de la Opera de Colonia y un conjunto de retazos bien conservados de lo que alguna vez fue la muralla de la ciudad medioeval.

Dejamos el auto en un parking cercano y a recorrer. El primer hito a visitar es la Catedral y cumple con creces. Todavía me asombra su imponencia, solemnidad, tamaño, pero por sobre todo, sus historias máximas y mínimas.

Casi 160 mts de altura, en la puerta hay un pinaculo a escala real de los de arriba. Mete miedo





























Basta decir que la construcción de este monumento de estilo gótico demandó algo así como 600 años y recién se finalizó hacia fines del siglo 19, que alguna vez fue el edificio mas alto del mundo, que guarda los ropajes y coronas de los Reyes Magos, que mantuvo en su pináculo una grúa inactiva durante 400 años que volvió a prestar eficientes servicios antes de ser definitivamente desmantelada, que cuenta con un exótico vitreaux pixelado, o que resistió estoicamente los bombardeos de la Segunda Guerra que arrasaron todo cuanto había a su alrededor.


Arte moderno en la catedral, el exótico vitreaux pixelado

La imponente Kolner Dom. Tardaron 6 siglos, valió la pena
Podría hablar horas de esta catedral, pero además había otras cosas en la ciudad y en un momento hubo que seguir viaje. Pasamos por la estación de trenes y llegamos al famoso puente de candados sobre el Rin.
El puente ostenta dos records mundiales dudosamente compatibles. Es el puente de candados mas largo del mundo (dato oficial), siendo a la vez el más horrible, poco romántico y anti glamoroso puente de candados de mundo (dato no oficial aportado por mi).

Se trata de un puente ferroviario, revoltijo de hierros grises y remaches oxidados, absurdamente revestido en 400 mts de candados, alegoría del amor eterno e indisoluble.

Es algo así como una obra de Ingeniería Romántica. Un verdadero oxímoron. Alemán por donde se lo mire. Prejuicioso y afín a los estereotipos, yo ?

Puro romanticismo alemán......
Pero en definitiva empezaba a forjarse lo que sería, luego perfeccionado por Berlín, la síntesis sublime de lo que Alemania representó en nosotros. Un concepto que quizás hasta entonces no habíamos experimentado nunca: La fealdad fascinante. Koln es feo, igual que Berlin. Pero ambas ejercen una fascinación, un magnetismo y una necesidad irrefrenable por recorrerlas y asfixiarse en sus historias.

De ahí a sus plazas, el Medieval Alter Market (Mercado Viejo), el edificio del Rathaus (Municipalidad), los bares con frazadas en las mesas ubicadas al exterior, la zona comercial moderna, las peatonales. Esta parte, incluso, diría que rompe con el concepto de la fealdad fascinante. Es muy agradable, de cuento. Pero de cuento frío.
Las sillas ya tienen preparadas sus correspondientes frazadas. Nada librado al azar


Alter Markt, clásica plaza de estilo medioeval.
Hacemos una parada en Merzenich a picar algo. Y pensar que nosotros creemos que Hausbrot en Argentina es un local sofisticado…. Conocer tiene estas contraindicaciones. Toda la panificación que se te ocurra y la que no se te ocurra, también: panes, panecillos, panezotes, pretzels, strudels, tortas. Nos enloqueció. Y encima barato.

Recorremos un poco más: mas callecitas, mas plazas, la mikveh judía, excavaciones varias, un casamiento alemán, las viejas murallas…. Viva Colonia !!!

Nos subimos al auto, enfilamos para Bruselas. De repente me ilumino, si, ahora lo recuerdo todo, me siento Arquimedes, Eureka, lo tengo !!!

Ya lo sé. Ya sé que es lo que le faltaba al colectivo de la línea 152 alemán: "Lo mejor que hizo la vieja, es el pibe que maneja..."

Si les faltará esquina, dado y billar a estos muchachos.... Poné una escuela en Alemania Mariano, pero hacelo urgente.

Lo necesitan.



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